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ARTUSI: 604. Panettone Marietta

Marietta es una buena cocinera y tan buena y honesta que merece que yo titule este dulce con su nombre, pues lo he aprendido de ella.

300 gr de harina finísima. 100 gr de mantequilla. 80 gr de azúcar. 80 gr de uva pasa. Un huevo entero y dos yemas. Una pizca de sal. 10 gramos de cremor tártaro. una cucharadita, es decir, 5 gramos escasos de bicarbonato sódico. 20 gramos de acitrón* a trocitos. Aroma de cáscara de limón. Aproximadamente 2 dl de leche.

En invierno, ablandad la mantequilla al baño maría y trabajadla con los huevos; añadid la harina y la leche poco a poco, después el resto menos las uvas y los polvos que pondréis al final; pero antes de verter éstos, trabajad la mezcla durante media hora al menos y reducidlo con la leche a su consistencia, es decir, ni muy líquido, ni muy sólido. Vertedlo en un molde liso más alto que ancho y de doble capacidad paa que al subir no desborde y pueda coger la forma de un pan redondo. Untad las paredes con mantequilla, espolvoreadlo con azúcar lustre mezclada con harina y cocedlo en el horno. Si os sale bien veréis que crece mucho formando en la parte superior una protuberancia agrietada.
Es un dulce que merece ser recomendado porque es mejor todavía que el panettone de Milán que se encuentra en las tiendas, y precisa poca preocupación.


(*): acitrón, o cidra confitada, elaborado con la cáscara de una especie de limón de jardín, grande, dulce y de cáscara gruesa (N. de la T.)

Giovanna Garzoni

Giovanna Garzoni. Pintora italiana del barroco, 1600 - 1670. 
Miniaturista de éxito que desarrolló su obra con las naturalezas muertas, que son las que perduran con una vigencia indiscutible.También le gustaba pintar pequeños seres vivos, o muertos, que colocaba también entre las frutas y verduras.

Autorretrato, acuarela sobre papel.

Novedades editoriales y otros comentarios para unas felices fiestas.

  • ¡Hola a tod@s...! Se acaba el año... En El Caracol Picante hemos dado un nuevo paso para afrontar nuevos objetivos para el 2011. Arrancamos este blog a principios de este 2010 horribilis, e inspirador al mismo tiempo. Nació el blog con el ánimo de reflejar nuestra admiración por uno de los textos más influyentes para nosostros y, poco a poco, se ha ido creando solo. Hemos recibido muchas muestras de apoyo y amistad, y queremos devolver el gesto con un pequeño esfuerzo por nuestra parte para crecer y continuar. Una de las cosas más gratificantes para quien escribe un blog como éste, que no sé como definirlo..., quizá como un espacio gastronómico y literario, es que refleja día a día un trabajo que antes de la era virtual se quedaba encerrado entre las cuatro paredes del traductor/a y, como tal, se vive una relación con el autor a quien te atreves a traducir sabiendo que el trabajo está más en el conocimiento de su personalidad, de sus valores, desde una posición que solo puede basarse en la admiración y el respeto; luego están las trampas de los idiomas con las que no queda más remedio que afrontarlas con el máximo de humildad y dedicación. Esta ha sido la base de nuestro trabajo en este primer año de vida. En El Caracol Picante hemos leído Artusi durante muchos años, hemos cocinado Artusi como homenaje necesario por los muchos buenos consejos que hemos recibido de él, nos hemos atrevido a organizar jornadas gastronómicas para darlo a conocer y siempre hemos recibido muestras de agradecimiento por los amigos que han participado con nosotros de una cocina que puede llegar a ser muy sencilla pero siempre eficaz. Seguimos apostando por este manual y empezamos una nueva etapa de talleres gastronómicos para acercar los conocimientos básicos de la cocina clásica contados por el maestro de la cocina toscana. Personalmente me lo voy a tomar como un nuevo aliciente para continuar con el trabajo de la traducción... Son 790 recetas compiladas por Pellegrino Artusi con un trabajo que él mismo calificó como "pobres fatigas de tantos años"; yo no sé cuánto tiempo voy a tardar en terminar la traducción, solo tengo el propósito de terminarla y el interés que vemos reflejado tanto por las visitas al blog, como por las escuelas de cocina con las que hemos hablado para nuestros ciclos de talleres, son un aliciente más que nos ayudan con nuestras pobres fatigas...Por lo que llevo leído, Artusi era un gran tipo, sencillo, brillante y generoso. Sus anécdotas hoy en día nos parecen inocentes, pero son muy válidas. Una de las cosas que más nos sorprendió fue el prólogo, que estando escrito en el s XIX refleja con una precisión visionaria la situación actual de un autor ante el mercado editorial. Él mismo acabó publicándose su manual y a día de hoy lleva vendidos más libros que Jamie Oliver, Gordon Ramsay y Ferrán Adrià juntos por muchos años... Nosotros no somos bichos raros que nos pasamos el día detrás de los cristales de nuestras gafas ante antiguos pergaminos buscando recetas (que a lo mejor nos gustaría, pero no lo somos hasta que no encontremos a un Cerebro que sepa valorar nuestra rareza y nos subvencione), vivimos en el mismo mundo que todos, disfrutamos viendo a Anthony Bourdain aguantando la arcada ante un feto de pato, soportamos los gritos de Gordon Ramsay en su eterna búsqueda de cocinas sucias por el mundo, disfrutamos con la presencia de Marco Pierre White en un anuncio de jugo de carne, o lo que los franceses llaman salsa española, y hasta pasamos un rato viendo a la exhuberante canadiense "Gale Simons-de-food-and-wine-magazine", pero cada vez estamos más convencidos de que con Artusi, con el Maestro Martino y con tantos otros libros antiguos que admiramos y no necesitamos traducir, pisamos por un camino sólido y realista. Artusi testó todas las recetas menos una, pero la publicó porque le venía de una fuente en la que confiaba, y no le quedaba tiempo porque tenía el libro ya en imprenta; otra amiga suya le alabó el trabajo contándole en una carta que no había receta que hubiese probado que no le saliera bien. Yo no solo he cocinado igualmente con éxito a Artusi siguiendo sus indicaciones, es que, además, con cada receta se me han abierto nuevas puertas en la cocina que he podido seguir aplicando en el día a día. En el siglo XIX no había frigoríficos, el horno era caro y se cocinaba lo que había, cuando lo había, y había que conservarlo (no sé si os suena la situación)... El aprendizaje con un texto así va más allá de la elaboración de una receta... Los libros antiguos te dan una perspectiva mucho más real de lo que es la cocina, hoy en día el límite te lo pones tú mismo, tú decides comprar la mostaza tan rica que nos venden, pero también puedes hacerla y darle tu personalidad, y enseñar a tus hijos, regalársela a tus amigos y aprovechar las uvas, por ejemplo, cuando hay muchas y son baratas, y también puedes conservarlas en sirope que te durará hasta la temporada siguiente y podrás utilizarlo para postres, marinar pescados, endulzar tus infusiones, etc. La grandeza del Artusi ya no es exclusiva de El Caracol Picante, que lo ha estado compartiendo con todos vosotros a su ritmo durante este año... Aquí va un dato, una novedad, a los que os guste Artusi que sepáis que el libro ya ha sido publicado por la editorial Alba, no es nuestra traducción (nunca tuvimos intenciones editoriales muy marcadas) no conocemos la publicación que ha salido recientemente, pero sin duda se trata de un libro que tendremos mucho gusto en comentar´. Todos los que apreciamos la cocina de Artusi no podemos más que estar encantados y agradecidos a la editorial Alba por coincidir con nuestro criterio (vemos que no estamos solos en el universo...) Vaya desde aquí nuestro homenaje a este autor y gran cocinero que tantas satisfacciones nos sigue proporcionando.
  • Empezamos los talleres de El Caracol, clases amenas y divertidas donde expondremos las técnicas y usos de la cocina clásica y antigua, que son la base de este blog, dándoles siempre un enfoque práctico. Son talleres dirigidos a aficionados y profesionales en los que descubriremos usos en la cocina que en muchos casos se están perdiendo. Evidentemente no descubrimos nada nuevo, nos dedicamos a rescatar viejas ideas que consideramos muy válidas hoy en día, las analizamos y las ejecutamos ayudados de los medios que tenemos ahora a nuestro alcance, porque tampoco somos unos integristas de la cocina, no reivindicamos lo antiguo por el hecho de que sea antiguo, sino por lo rico que queda. +INFO
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Salsa morada de ajo. Maestro Martino: Capítulo III. Para hacer todo tipo de salsas. -"Il libro de arte cocquinaria",1460 aprox.-

Giovanna Garzoni (1600-1670)

Seguirás el orden descrito en el apartado anterior, excepto que no es necesario ponerle caldo, pero cogerás uva negra y con las manos la romperás muy bien en una olla, u otro recipiente; y lo pondrás a hervir durante media hora; después colarás este mosto, con el cual desleirás la salsa de ajo; y lo mismo se puede hacer con cerezas. Y esta salsa de ajo se puede dar en tiempo de carne, o de pescado, como se quiera.

Mostaza para llevar en trozos cabalgando. Maestro Martino: Capítulo III. Para hacer todo tipo de salsas. -"Il libro de arte cocquinaria",1460 aprox.-

Ten la mostaza y muélela como arriba he dicho, y ten uva pasa muy bien molida, y con ambas cosas pon canela, un poco de clavo. Después podrás hacer bolas como las que se hacen con la mantequilla, o trocitos cuadrados del tamaño que te parezca y te guste; y los pondrás a secar sobre una mesa, y cuando estén secos los podrás llevar de un lugar a otro donde quieras. Y cuando los quieras usar los pondrás a desleir con un poco de agraz, o vinagre, o vino cocido, es decir, arrope.

Mostaza roja o cárdena. Maestro Martino: Capítulo III. Para hacer todo tipo de salsas. -"Il libro de arte cocquinaria",1460 aprox.-

Toma mostaza, y muélela muy bien y toma uva pasa, y júntala y muélela bien todo lo que puedas. Y toma un poco de pan tostado y unos pocos sándalos y canela, y con un poco de agraz, o vinagre, y arrope deslíe esta composición; y pásala por la estameña.

Salsa de uva. Maestro Martino: Capítulo III. Para hacer todo tipo de salsas. -"Il libro de arte cocquinaria",1460 aprox.-

Ten buena uva negra y rómpela muy bien en una vasija, rompiendo con ella un pan o medio según la cantidad que quieras hacer, y pon un poco de buen agraz, o si no vinagre, para que la uva no esté tan dulce. Y estas cosas ponlas a hervir al fuego por espacio de media hora, añadiendo canela, y jengibre, y otras buenas especias.

Salsa camelina. Maestro Martino: Capítulo III. Para hacer todo tipo de salsas. -"Il libro de arte cocquinaria",1460 aprox.-

Coge uva pasa y tritúrala muy bien. Y coge dos o tres lonchas de pan tostadas puestas en remojo en vino tinto más o menos según la cantidad que quieras hacer. Y triturarás juntas todas esas cosas. Después tomarás un poco de vino tinto, de arrope y agraz, y a quien no le guste el agraz lo hará con vinagre haciéndolo dulce o ácido según le guste. Y pasarás toda esta mezcla por la estameña, añadiendo después buena canela, y también un poco de clavo y nuez moscada molidos.

ARTUSI: 580. Tarta frangipane

Un señor veneciano, de trato de auténtico caballero, me sugirió esta tarta, que es de sabor agradable y delicado.

120 gr. de harina de patata. 120 gr. de azúcar fino. 80 gr de mantequilla. 4 huevos. 5 gr. de crémor tártaro*. 3 gr. de bicarbonato sódico. Ralladura de cáscara de limón.

Trabajad primero las yemas de huevo con el azúcar, después añadidles la harina de patata y continuad removiendo con el cucharón; vertedles después la mantequilla disuelta y por último las claras montadas y los polvos. Utilizad una fuente pequeña donde pueda quedar dos dedos de alta; untadla con mantequilla y espolvoreadla de harina mezclada con azúcar. Podéis cocerla en casa en el horno de leña.



(*): se obtiene de la uva, el tamarindo y otros frutos. Muy usado en medicina. Tiene propiedades efervescentes y actúa como la levadura (N. de la T.)

ARTUSI: 458. Pescado marinado

Son bastantes las especies de pescado que pueden marinarse; pero yo prefiero los lenguados y las anguilas grandes. Si se tratase de los lenguados freidlos primero en aceite y saladlos, si de la anguila cortadla en trozos de alrededor de medio dedo de ancho, sin pelarlos, asadlos a la parrilla o al espeto. Cuando hayan soltado la grasa condimentadlos con sal y pimienta. Coged una cacerola y en ella verted, en proporción al pescado, vinagre, sapa(1) (que aquí está como el queso sobre los macarrones), hojas enteras de salvia, piñones enteros, uvas pasas de Corinto, algún diente de ajo cortado en dos transversalmente y acitrón(2) a trocitos.
Faltándoos la sapa sustituidla con azúcar y probad para corregir el sabor del vinagre, si fuera demasiado fuerte. Haced que esta mezcla levante un hervor y después vertedla sobre el pescado que habréis colocado en una fuente de barro, extendido de modo que el líquido lo cubra por todas partes. Haced levantar otra vez un hervor con el pescado dentro, después cubrid la fuente y reservadla. Cuando lo sirváis en la mesa coged la cantidad que necesitéis con un poco de su salsa, uniendo también porciones de los ingredientes que hay. Si con el tiempo el pescado se secase, refrescarlo con otro poco de marinado. También podéis preparar de esta manera la anguila escorpión que hay en los comercios.


(1): arrope toscano (N. de la T.)
(2): acitrón, o cidra confitada, elaborada con la cáscara de una especie de limón de jardín, grande, dulce y de cáscara gruesa (N. de la T.)

ARTUSI: 662. Pudin de arroz

Un litro de leche. 160 gr. de arroz. 100 gr. de azúcar. 80 gr. de uvas de Corinto. 30 gr. de acitrón*. Dos huevos enteros y dos yemas. Ron o coñac, un vasito. Aroma de vainilla.

Coced bien el arroz en la leche y a media cocción añadid el azúcar, la uva, el acitrón* a trocitos pequeñísimos, una pizca de sal y mantequilla tanta como un huevo escaso. Cuando esté cocido, retiradlo del fuego y todavía caliente, pero no hirviendo, añadid los huevos, el ron y la vainilla, mezclando bien cada cosa. Después vertedlo en un molde de pudin bien untado con mantequilla y espolvoreado con pan rallado; cocedlo en elo horno de leña o en casa y servidlo caliente. Dejad a parte un tercio de la leche para añadirla, siendo necesaria, poco a poco cuando el arroz se seque. Será suficiente para ocho personas.


(*): acitrón, o cidra confitada, elaborada con la cáscara de una especie de limón de jardín, grande, dulce y de cáscara gruesa (N. de la T.)

ARTUSI: 449. Espinacas al uso de Romaña

Cocinadlas sólo con el agua que escurren de haberlas tenido en remojo, escurridlas bien y ponedlas húmedas con un sofrito de aceite, ajo, perejil, sal y pimienta, dejándolas enteras y agraciándolas con una pizca de azúcar y algunas uvas pasas a las que se les han quitado los pipos.

ARTUSI: 85. Macarrones a la napolitana I

Os los garantizo genuinos y probados con el respaldo de una receta que me he procurado de una familia de Santa Maria Capua Vetere; también os diré que he estado mucho tiempo indeciso de ponerla en ejecución no persuadiéndome demasiado ese revoltijo de condimentos. A decir verdad, estos macarrones no quedan malos, es más puede encontrarles gusto quien no es exclusivista de lo sencillo.
Tomad un trozo de carne de la falda y mechadla con lonchas de jamón veteado, uva pasa moscatel, piñones y con un picadillo de tocino, ajo, perejil, sal y pimienta. Preparada la carne de esta manera y atada con el hilo bramante para tenerla más unida, ponedla al fuego con un picadillo de tocino y cebolla muy picada; dadle vueltas a menudo y agujereadla de cuando en cuando con la aguja de mechar. Cuando esté dorada la carne y consumido el picadillo, añadid tres o cuatro trozos de tomate pelado y cuando éstos estén destruídos, añadid, poco a poco jugo de tomate triturado. Esperad a que esto esté un poco reducido, después añadid tanta agua que cubra la pieza, condimentad con sal y pimienta y haced hervir a fuego lento. A falta de tomates frescos servíos de conserva. Con el jugo y con queso picante, como gastan los napolitanos, se condimentan los macarrones, y la carne sirve de acompañamiento.
En cuanto los macarrones, enseñan hacerlos hervir en un recipiente ancho, con mucha agua, y no cocerlos demasiado.

ARTUSI: 195. Crescioni (Empanadillas de espinacas*)

Porqué se llaman crescioni y no tortelli de espinacas vete tú a saber: Sé que se hierven unas espinacas según el uso común, es decir sin agua y, bien esprimidas, se ponen cortadas groseramente, húmedas con un sofrito de aceite, ajo, perejil, sal y pimienta; después se les agracian con un poco de sapa(1) y con uva seca, a las que se les han quitado los pipos. A falta del sapa y de la uva seca se sustituye con 


azúcar y uva pasa. Después estas espinacas, así condimentadas, se cierran en la masa simple nº 153 ligada con alguna gota de aceite, estirada en una hoja muy fina y cortada con un disco aproximadamente como el señalado en esta página.
Estos discos se doblan en dos para hacerlos tomar la forma de media luna, se aprieta bien el pliegue y se fríen en aceite(2). Sirven de entremés.


(*): El "crescione" ("crescioni", en plural) es el berro (berros). En la región de Romaña se llaman crescioni(2), efectivamente a estos tortelli, o empanadillas que se rellenan de hierbas. La propuesta de Artusi de las espinacas entra dentro de los ingredientes que se requieren para elaborarlos, así como la de los berros... seguramente se encuentre aquí la respuesta a esa pregunta que se hacía el autor (N. de la T.) 
(1): Arrope toscano (N. de la T.) 
(2): Hoy día nos resulta mucho más atractiva, en lugar de la fritura en aceite, la propuesta de la cocción en plancha de hierro que hemos encontrado en el enlace al blog "...tanto per mangiare..." -que repetimos. (Notas del caracol).

ARTUSI: 285. Jabalí agridulce

A mí me parece que está bien que para hacer el jabalí agridulce tenga su corteza de un dedo de tocino, porque la grasa de este cerdo salvaje, cuando está cocinada, queda dura, no da asco y tiene un sabor de callo muy agradable.
Suponiendo que la pieza sea de alrededor de un kilogramo, aquí están las proporciones del condimento. Haced un picadillo con media cebolla, la mitad de una zanahoria grande, dos cañas de apio blanco de un palmo de largas, una pizca de perejil y 30 gr. de jamón veteado. Trituradlo fino con la media luna y ponedlo en una cacerola con aceite, sal y pimienta debajo del jabalí para cocinarlo en tiempos iguales. Cuando la pieza haya tomado color por todas partes, colad buena parte de la grasa, espolvoreadle encima una pizca de harina y llevadlo a cocción con agua caliente vertida de vez en cuando. Preparad mientras el agridulce en un vaso con los siguientes ingredientes y echadlo en la cacerola; pero antes pasad la salsa.

40 gr. de uva pasa. 30 gr. de chocolate. 30 gr. de piñones. 20 gr. de acitrón* a trocitos. 50 gr. de azúcar. Vinagre al gusto;

pero de éste poned poco, porque tenéis tiempo de añadirlo después. Antes de llevarlo a la mesa hacedlo hervir todavía hasta que el condimento se incorpore, es más debo decir que el agridulce queda mejor si se hace de un día para otro. Si os gusta más simple, componed el agridulce sólo de azúcar y vinagre. De este mismo modo podéis cocinar la liebre.


(*): Cedro candito, en el original, sería la cidra confitada, llamada acitrón. La cidra,  fruto del cidrón, es una variedad dulce del limón, muy grande y de piel carnosa (N. de la T.) 

ARTUSI: 390. Flan de espinacas

 Brotes de espinacas en primer plano.



Hervid las espinacas con poquísima agua o sólamente con la que escurre de las mismas cuando las retiráis del agua fresca en la que estaban en remojo. Pasadlas por el tamiz y, rigiéndoos por la cantidad, condimentadlas con sal, pimienta, canela en polvo, algunas cucharadas de bechamel nº 137, mantequilla, huevos, parmesano, un puñado de uvas pasas o pasas moscatel, a las cuales se les ha quitado las pepitas, o uvas pasas de Corinto. Mezcladlo muy bien y añadid la mezcla en un molde liso, con agujero al centro, cociéndolo al baño maría. Desmoldadlo cuando esté todavía caliente y mandadlo a la mesa relleno de unos menudillos de pollo en salsa o de mollejas de ternera lechal, o incluso de las dos cosas juntas mezcladas con trozos de setas secas.

ARTUSI: 508. Bacalao agridulce

Cocinadlo como el bacalao nº 506, menos el ajo, y cuando esté dorado por ambas partes, añadid encima el agridulce, hacedlo hervir un poco más aún y servidlo caliente.
El agridulce, o dulce fuerte, si os gusta llamarlo así, preparadlo antes en un vaso, y si el bacalao fuese de unos 500 gr., bastará un dedo de vinagre fuerte, dos dedos de agua, bastante azúcar, piñones y uva pasa de Corinto en proporción.
Antes de verterlo sobre el bacalao no estaría mal hacerlo hervir un poco a parte.
Si os sale bien, veréis que agradable.


Comentario: se sobreentiende, que una vez dorado el bacalao es extrae del aceite para seguir cocinándolo con la salsa en otro recipiente.

ARTUSI: 731. Sapa


La sapa(1), que no es otra cosa más que un sirope de uva, puede servir en una cocina para diversos usos, ya que tiene un sabor especial que se acidula en algunos platos. Y además siempre gusta a los niños que en invierno, con ella y con la nieve fresca caída, pueden improvisar unos sorbetes.
Haced mosto de uva blanca, preferiblemente de vid, de buena calidad y bien madura, y cuando esté fermentando desde aproximadamente veinticuatro horas, extraed el mosto y pasadlo por un paño. Poned este mosto al fuego y hacedlo hervir durante muchas horas hasta conseguir la consistencia de sirope, que conservaréis en botellas.


(1): Arrope toscano (N. de la T.)

ARTUSI: 672. Plum-pudding

Palabra inglesa que querría decir pastel de ciruelas, aunque éstas no aparecen para nada. Haced una masa en la que, para cada huevo que sirve para ligarla, entre la cantidad de los siguientes ingredientes:

30 gr. de azúcar lustre. 30 gr. de uva pasa moscatel. 30 gr. de uva pasa de Corinto. 30 gr. de miga de pan fino. 30 gr. de grasa de riñón de carnero. 15 gr. de acitrón* (o limón confitado). 15 gr. de naranja confitada. Una cucharada de ron.

A las pasas moscatel quitadles las semillas. Las frutas confitadas cortadlas en lonchas cortas y finas. La grasa del riñón, si no podéis tenerla de carnero, gastadla de ternera, y tanto ésta como la miga de pan cortadla a daditos diminutos, quitando a la grasa las telillas.
Mezcladlo todo, habiendo batido antes los huevos a parte, y dejadlo en reposo  durante algunas horas; después ponedlo en un paño y atadlo muy apretado con hilo bramante para formar una pelota. Poned al fuego una cacerola de agua y cuando hierva sumergidlo en la misma, de modo que no toque el fondo de la olla, dejándolo hervir a fuego lento tantas horas como huevos haya.
Sacadlo del paño con cuidado, hacedle en la superficie un hoyo y, verted en él un vaso o dos de coñac o de ron para que se empape todo el dulce, prendedlo y, así caliente y en llamas, mandadlo a la mesa para ser cortado en lonchas y comido cuando la llama se apague. Tres huevos son suficientes para seis personas.


(*): Cedro candito, en el original, sería la cidra confitada, llamada acitrón. La cidra,  fruto del cidrón, es una variedad dulce del limón, muy grande y de piel carnosa (N. de la T.)

ARTUSI: 673. Plum-cake

Es un dulce de la misma familia del precedente, mentiroso también éste con su nombre.

250 gr. de azúcar. 250 gr. de mantequilla. 250 gr. de harina finísima. 80 gr. de fruta confitada. 80 gr. de uva pasa málaga. 80 gr. de uva pasa de Corinto. 80 gr. de otra uva pasa. 5 huevos enteros. 4 yemas de huevos. Un decilitro escaso de ron, es decir, cinco cucharadas. Aroma de cáscara de limón o vainilla.

La fruta confitada cortadla en lonchas finas y quitad las semillas a la uva málaga. Trabajad primero la mantequilla sola con un cucharón, ablandándola al fuego si es necesario, añadid el azúcar y seguid trabajándola hasta que quede blanca. Cascad los huevos de uno en uno e id mezclándolos, después la harina y por último lo que queda. Verted la masa en un molde liso que haya sido antes forrado con papel untado con mantequilla por la parte interna y cocedlo en el horno. Podéis servirlo caliente espolvoreado con azúcar lustre, y también frío, que está igualmente bueno. El papel sirve para impedir que las uvas se peguen al molde. Esta dosis es suficiente para doce personas.