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Patatas tostadas con salteado de #manitas, calabacines baby y su flor.



A finales de este verano del 14 que ha sido húmedo y templado en el Pirineo aragonés, tenemos las plantas de los calabacines llenas de flores pero ya no crecen mucho, así que antes de que se estropeen en la planta, los recogemos pequeños y con la flor aún fresca. En un sofrito de cebolla los hemos pochamos y reservado, mientras terminábamos de dorar la cebolla salteándola con las manitas de cerdo ya cocidas, conservadas en su gelatina y cortadas. Hemos tostado con manteca en el horno unas patatas hervidas y nos las hemos comido con el resto, acompañándolo de la flor cruda del calabacín, sal en escamas y pimienta negra molida.



Otra vuelta de chireta


En el municipio de L'Ainsa de la comarca del Sobrarbe un artista de nombre Adrian Leverkuhn titulaba a uno de sus trabajos electrónicos "Comen chiretas": En el Sobrarbe, en la Ribagorza y en el Somontano se comen chiretas. Probablemente de origen árabe, se quedaron como comida montañesa y hoy es casi de obligada tradición en una fiesta local que se precie.

Ya hemos explicado anteriormente qué son las chiretas y nosotros, los del Caracol, considerándolas fundamentalmente un plato de arroz, les hemos querido dar otra vuelta cocinándolas en esta ocasión en una salsa de cebolla al curry y acompañándolas con una crema de lentejas.

Enlace de "Comen chiretas", Adrián Leverkuhn: 

Chiretas con salsa de rabo de cordero


En el Alto Aragón por fiestas se comen chiretas. La chireta es la tripa del cordero, antiguamente lavada en agua de río, dada la vuelta, cortada y cosida con una farsa de arroz crudo y el picadillo de menudillos y pescuezo del cordero, ajo, perejil, especias...
Como en cualquier guiso de arroz es imprescindible un buen caldo donde cocerlas durante media hora. 
También se hacían chiretas con la tripa de la oveja, pero necesitaba hora y media de cocción y el arroz se pasaba.
Con un mirepoix y el rabo del cordero hemos hecho una salsa y acompañadas de una verdura de temporada las chiretas son un plato completo, rico y nutritivo.

Por otro lado, hecha la salsa, el rabo bien marcado en la sartén es un bocado que no se saltan los paladares aficionados al cordero a los que además no les importa saltarse la dieta.


Rabo de cordero, ruda y ajedrea.