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Abril

APUNTES PARA LA RECOLECCIÓN EN ABRIL
Y
ARTUSI: Apuntes para banquetes. 
ABRIL
I
Diente de león, lengua de vaca, draba 
y hierba del podador. 
-Las cuatro de uso alimentario-
ARTUSI: Apuntes para banquetes.

Dado que sucede a menudo que debiendo dar un banquete nos encontramos en el embarazo de la elección de las comidas, he creído bien describiros en este apéndice tantas comidas distintas como las correspondientes a dos por cada mes del año (...) Así, si no podéis hacerlas al pie de la letra, os serán de provecho al menos como una previsión para haceros más fácil la tarea de la elección.

ABRIL
I
Menestra en caldo. Bastoncillos de ricotta nº 25.
Hervido. Ternera con espárragos en Salsa blanca nº 124.
Asado. Ternera lechal con ensalada.
Fruta y queso. Cacahuetes, càtere*, son almendras crudas con cáscara, y Masa Magdalena nº 608.



EL CARACOL PICANTE:

Encontramos una importante variedad de recetas con ricotta en "el artusi", no le damos al término la traducción directa de requesón porque, aunque se trata de la misma elaboración resultante de la cocción del suero que queda al hacer queso, la cultura láctea italiana es mucho más elaborada y rica en matices y en el resultado se aprecian diferencias, es decir, que no vienen a ser lo mismo las ricottas italianas que el requesón espàñol, de igual forma que no es igual el jamón. Hemos encontrado este enlace que documenta perfectamente esto que estamos diciendo. Asimismo son más variadas las aplicaciones culinarias que se le da ya no solo en Italia, sino también en América donde también se usa el término ricota. La encontramos en sopas, pastas, entrantes, además de tartas y otras elaboraciones de repostería.


Otro de esos términos que prefiriríamos no traducir es éste de pagnottelle (esto si no tuviesemos en cuenta que lo que se pretende en el blog es entender en castellano). Una pagnotta es como una hogaza, por tanto hablamos de panecillos redondos de miga densa muy fina y esponjosa, y fina también la corteza. Encontramos en ellos el antecedente de los actuales panes industriales con sésamo para hamburguesas, sin duda, pues tradicionalmente se han decorado con diversos ingredientes pero sobre todo con sésamo.

Deliciosas las alcachofas. Recogimos todas las recetas del libro dedicadas a esta flor y las sacamos el año pasado, de ahí que ésta receta del flan nos hace repasar todas las demás... No nos lo pone fácil Artusi con las indicaciones para este flan, da por hecho que conocemos el tema de los flanes. Para quienes lo necesitemos proponemos continuar la lectura en este otro enlace, que contiene la receta del flan de hinojo, de espinacas, etc.

(*) La càtera, como también especifica Artusi, es la almendra cruda que solía venderse en cartuchos. Se comía entera con la cáscara marrón adherida y a veces amargaba. Artusi, en muchas de sus recetas con almendras aconseja un porcentaje mínimo de almendra amarga, interesante sabor que ha de usarse siempre en muy pequeñas cantidades. El amargo de las almendras es arsénico. Se dice que de comerse diez almendras amargas seguidas puede encontrarse la muerte.


APUNTES PARA LA RECOLECCIÓN EN ABRIL
La recolección es una forma de ocio, puede ser una terapia y sobre todo un instinto. 
Para iniciarse, lo mejor es empezar en primavera, con la floración, para facilitar el reconocimiento. Hoy día hay que saber elegir un medio limpio, para lo cual vamos a pensar que guiarnos de los insectos y animales de los que podamos encontrar rastros es una de las principales garantías. 
Siempre hay que alejarse de los caminos y tendremos mucha precaución en los pastos en los que solo nos ocuparemos de arbustos espinosos o de aquellos que no estén accesibles al ganado (zarzamoras, endrinas, escaramujos, saúco, etc.) y, aún así, evitaremos coger los frutos bajos para evitar problemas de contaminación por orina.
Después habrá que estudiar y contrastar la información que se va recogiendo antes de lanzarse a recoger cualquier flor, hoja, tallo, fruto o raíz que vayamos siempre a utilizar. De todas éstas, la recolección más satisfactoria, legal y por lo tanto menos dañina es la recolección de los frutos; la de las flores, los tallos, las hojas y, sobre todo la de las raíces, hay que saber hacerla o desistir. Una de las maravillas del mundo vegetal es la poda, coger hojas y tallos no siempre es perjudicial, al contrario, favorece el crecimiento de la planta; hay que saber hacerlo, hay que informarse, hay que estudiar antes de intervenir en el monte, de esta forma los beneficios serán duraderos y nuestra intervención tendrá resultados positivos para nosotros y para el medio.
El reconocimiento puede llevarnos varios años. 
Las flores son las que nos van a permitir localizar las plantas que buscamos fácilmente, pero a lo mejor lo que nos interesará de esa planta son sus hojas en otoño... ¿no es fascinante?
El reconocimiento en sí mismo es ya una disciplina contemplativa y, como ya he dicho, paso previo e ineludible para ser un recolector consciente y no un despreciable analfabeto como la mayoría de nuestros predecesores, que han esquilmado bosques y costas con su inaplacable avaricia o su prepotente incultura.
Para reconocer satisfactoriamente una planta habremos de atender no solo a la flor, es obvio, tendremos que encontrar coincidencias en el tamaño aproximado, tipos de hojas, tallos, terreno. Y todo ello lo consultaremos en herbarios u otros catálogos, preferiblemente del lugar o, si no están accesibles o no existen, de ecosistemas afines.


  draba
De la draba, sus semillas, de sabor picante, se pueden usar como sustituto de la pimienta, tienen propiedades diuréticas y refrescantes; también podemos comer las hojas, como verdura, frescas o en infusión y tienen propiedades aperitivas y digestivas, por lo que serán útiles tanto para inapetencias como para indigestiones. Por lo general, de cualquier planta, las hojas comidas antes de la floración es cuando tienen un sabor más tierno y fresco. 
 lengua de vaca, viperina
La lengua de vaca comparte nombre con otra acedera, por lo que la llamaremos con los dos nombres que se la conoce, éste y viperina. De esta planta son comestibles, hervidas como verdura, las hojas tiernas y mezcladas con otras más dulces, por su aspereza, pero es una planta de toxicidad moderada, pues tiene un principio activo venenoso, la equinina, que contiene en tan poca cantidad que resulta inocuo si el consumo es moderado. Así que es una verdura consumible antes de su floración, durante el invierno y primeros días de la primavera. Tradicionalmente las hojas en infusión se tomaban para los dolores de cabeza e incluso la fiebre. En abril podemos ver las primeras viperinas o lenguas de vaca en flor, con sus tonos púrpuras cuando están en capullo que se vuelven después azulados.  Es una de las flores más aprovechadas por las abejas melíferas ya que es una gran productora de néctar. 
lengua de vaca, viperina
 hierba del podador, maravilla silvestre

La hierba del podador, o maravilla silvestre, es una caléndula silvestre, que como la officinalis de los jardines, destaca por sus propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias, usadas y recomendadas en pomadas, cremas, geles y jabones. La silvestre nos regala muchos más beneficios y es atóxica, por lo que puede consumirse sin problemas hojas y flores. No obstante, no es aconsejable ingerirla durante el embarazo y la lactancia. Se caracteriza por permanecer la flor casi cerrada cuando la luminosidad no es plena. Las flores son comestibles y se emplean en sopas y ensaladas.
amapola
Y comestible es la amapola, con moderación en general y a excepción de embarazadas, lactantes y epilépticos, por los alcaloides que contienen. "Las hojas y los capullos florales se tienen como una de las mejores verduras silvestres. Se recogen a finales del otoño hasta principios de la primavera.
Se consume hervida. Es muy apreciada para hacer pasteles y empanadillas, sola o mezclada con otras hierbas. Es ingrediente del arroz caldoso. También se consume tierna en ensalada. En algunos lugares también usan los pétalos crudos en las ensaladas. Sus semillas se comen mezcladas con el yogur", se usan para adornar panes y son muy valoradas porque favorecen la digestión.


 
"Hay una gran confusión entre las setas de san Jorge* y las senderuelas, aunque tienen un aspecto muy diferente: las senderuelas son desmedradas, de color canela, y las setas de san Jorge, carnosas y blancas. Es fácil encontrar en el supermercado bolsas de senderuelas secas con la etiqueta "setas de san Jorge". Los únicos dos puntos en común entre estas dos setas es que se encuentran en hábitats semejantes y crecen durante la primavera." (Llorenç Petràs)

(*): perrechicos.



ARTUSI: 25. Menestra de bastoncillos de ricotta

200 gr de ricotta*. 30 gr de parmesano rallado. 2 huevos. Sal, la necesaria. Aroma de cáscara de limón y de nuez moscada.

Deshaced la ricotta pasándola por la estameña, añadid el resto y los huevos uno por uno. Mezclad bien y verted la mezcla en un molde liso para cocerlo al baño maría. Desmoldadlo frío, retirad el papel con el que habéis cubierto el fondo del molde y cortadlo a daditos de alrededor de un centímetro. Colocadlos después en la sopera, verted sobre los mismos el caldo hirviendo y mandadlos a la mesa.
Esta cantidad bastará para cinco o seis personas.


(*): parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 609. Pizza a la napolitana

Masa quebrada mitad de la receta A del nº 589, o toda la receta B del mismo número.

150 gr de ricotta*, 70 gr de almendras dulces con tres amargas, 50 gr de azúcar, 20 gr de harina, 1 huevo y una yema, aroma de cáscara de limón o de vainilla, medio vaso de leche.




Haced una crema con la leche, con el azúcar, con la harina, con el huevo entero indicado arriba y cuando esté cocida y todavía hirviendo añadid la yema y dadle el aroma. Añadid entonces a la crema la ricotta y las almendras peladas y trituradas muy finas. Mezcladlo todo y rellenad con ello la masa quebrada dispuesta para tarta, y es decir entre dos hojas de la misma horneada por encima y dorada con yema de huevo. Se entiende ya que debe cocerse en el horno, servirse fría y espolvoreada de azúcar lustre. A mi me parece que éste resulta un postre de gusto exquisito.


(*): parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 22. Menestra a base de ricotta*

Coged la farsa de los cappelletti nº 7, pero en lugar de cerrarlos en la hoja de la masa echadla a cucharaditas en el caldo cuando hierva, y apenas solidificada vertedlo en la sopera, y servidlo.



(*): parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 98. Raviolis al uso de Romaña

Los romañolos, por causa del clima que requiere un alimento de mucha sustancia y un poco quizá también por una larga costumbre de comidas pesadas, tienen por lo general a las hortalizas hervidas en esa gracia que se tendría el humo en los ojos, tanto es así que a menudo he oído en las tratorías: -Camarero, una ración de guiso; pero que no lleve espinacas-. O incluso: -Con éstas (indicando las espinacas) te puedes hacer una cataplasma en las posaderas-. Excluída entonces la acelga o las espinacas, aquí tenéis la receta de los raviolis al uso de Romaña:

150 gr. de ricotta*. 50 gr. de harina. 40 gr. de parmesano rallado. Un huevo y una yema. Sal, al gusto.

Haced con todo una masa y vertedlo en la tabla de amasar sobre un velo de harina para darles la forma cilíndrica que cortaréis en catorce o quince piezas iguales modelándolas como son. Hervidlos dos o tres minutos en agua no salada y condimentadlos con queso y salsa de carne, o servidlos como guarnición de un estofado o un fricandò.


(*): Parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 97. Raviolis

300 gr. de ricotta*. 50 gr. de parmesano rallado. 2 huevos. Acelga cocida, la que cabe en un puño. Aroma de nuez moscada y especias. Sal, al gusto.

La ricotta* trituradla y si está serosa secadla antes en una toalla. A la acelga quitadle las pencas, hervidla sin agua, exprimidla bien y trituradla fina con la media luna. Haced una farsa con todo, coged la mezcla a cucharadas y poniéndola sobre la harina, que tendréis extendida sobre la tabla de amasar, envolvedla bien dándoles la forma redondeada y alargada de las croquetas.
Con esta cantidad haréis alrededor de dos docenas de raviolis. Para cocerlos echadlos en agua, no salada, que hierva fuerte y retiradlos con la rasera para que queden escurridos. Condimentadlos o con salsa o con queso y mantequilla y servidlos como menestra o como guarnición de un guiso de carne.
Como la cocción es rápida, siendo suficiente que se endurezcan, cocedlos de poco en poco para que no se rompan.


(*): Parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 55. Tortelli

200 gr. de ricotta(1) o raveggiolo(2), o ambos unidos. 40 gr. de parmesano. 1 huevo entero y una yema. Aroma de nuez moscada y de especias. Una pizca de sal. Un poco de perejil picado.

Se envuelven en una hoja hecha como la de los capelletti y cortada con un disco algo más grande. Yo uso el disco del nº 195.
Se pueden dejar con el primer pliegue de media luna, pero es preferible la forma de los capelletti. Se cuecen en abundante agua salada, se retiran secos y se condimentan con queso y mantequilla. Con estas medidas se obtendrán 24 ó 25 y pueden servir, al ser grandes, para tres personas.


(1): parecida el requesón (N. de la T.)
(2): queso fresco de leche de oveja o de cabra que se presenta enpequeñas porciones aplastadas (N de la T.)

ARTUSI: 7. Cappelletti al estilo de Romaña

Se llaman así por su forma de sombrero(1). Este es el modo más sencillo de hacerlos y que resultan menos dañinos para el estómago.

180 gr. de ricotta(2) o media ricotta y medio queso raveggiolo(3). Media pechuga de capón cocida en mantequilla, condimentada con sal y pimienta, y triturada fina fina con la media luna. 30 gr. de parmesano rallado. Huevos, uno entero y una yema. Aroma de nuez moscada, pocas especias, cáscara de limón a quien le guste. Una pizca de sal.

Probad la mezcla para poderla corregir en su caso, porque los ingredientes no son siempre iguales. A falta de pechuga de capón, suplidla con 100 de magro de cerdo, del lomo, cocido y condicionado de la misma forma.
Si la ricotta o el raveggiolo fuesen muy blandos, no incorporéis la clara de huevo o añadid otra yema si la mezcla quedase demasiado sólida.
Para cerrarlo haced una hoja más bien suave de harina trabajada con sólo huevos sirviéndoos incluso de alguna clara que tengáis, y cortadla con un disco redondo del tamaño de éste indicado en esta
Disco para los Cappelletti

página. Poned la farsa en medio de los discos y plegadlos en dos formando así una media luna; después coged las dos extremidades de la misma, plegadlas juntas y tendréis el cappelletto hecho.
Si la hoja se os reseca en la mano, mojad con agua con un dedo los bordes de los discos. Esta menestra para hacerla más agradable de sabor pide el caldo de capón, de ese animal tarumba que por sus bondades en la solemnidad de Navidad se ofrece en holocausto a los hombres.
Coced entonces los cappelletti en su caldo como se hace en Romaña, donde encontraréis en ese día citado héroes que se jacten de haber comido cientos; pero se da el caso de reventar, como le ha ocurrido a un conocido mío. Para un comensal discreto son suficientes dos docenas.
A propósito de esta menestra os narraré un acontecimiento, si queremos de poca importancia, pero que puede dar argumento para reflexionar.
Tenéis entonces que saber que de calentarse los cascos en los libros, los señores de Romaña no quieren saber nada, quizá porque desde la infancia los niños se acostumbran a ver a los padres en cualquier otro intento menos el de hojear libros y quizá también porque, siendo un pueblo donde se puede gozar de la vida con poco, no se crea necesaria tanta instrucción; por tanto el noventa por ciento, a decir poco, de los jovenzuelos, cuando han hecho la enseñanza media, se tiran al pozo, y podéis tener un buen ronzal que no se mueven. Hasta este punto llegaron con el hijo Carlino, marido y mujer, a un pueblecito de la baja Romaña; pero el padre que se las daba de progresista, para poder dejar al hijo suficientemente provisto, habría deseado hacer de él un abogado y, quién sabe, quizá incluso un diputado, porque de uno a otro el paso es breve.
Después de muchos discursos, consejos y contrastes en familia se decidió la gran separación para mandar a Carlino a continuar los estudios en una gran ciudad, y como Ferrara era la más cercana fue por esto escogida. El padre lo condujo, con el corazón hinchado de congoja habiéndolo debido arrancar del seno de la tierna mamá que lo mojaba de llanto.
No había pasado todavía una semana entera cuando los padres se habían puesto sobre la mesa una menestra de cappelletti, y después de un largo silencio y de algún suspiro de la buena madre se desbordó:
- ¡Oh, si estuviera nuestro Carlino que le gustaban tanto los cappelletti!- Apenas habían sido proferidas estas palabras se sintió llamar a la puerta de la calle, y después de un momento, apareció Carlino lanzándose felizmente en medio de la sala.
- ¡Oh, caballo de retorno!, -exclama el abuelo- ¿qué ha pasado? -Ha pasado -respondió Carlino- que el pudrirse encima de los libros no es asunto para mí y que me haré cortar a trozos antes que volver a aquella cárcel-. La buena madre regocijada de alegría corrió a abrazar a su hijito y dirigiéndose a su marido: -Déjalo estar, dijo, mejor un asno vivo que un doctor muerto; tendrá bastante de lo que ocuparse con sus intereses-. En efecto, desde entonces en adelante los intereses de Carlino fueron un fusil y un perro de caza, un fogoso caballo pegado a un bonita silla y continuos asaltos a las jóvenes agricultoras.


(1): cappello, en el original (N. de la T.)
(2): parecida el requesón (N. de la T.)
(3): queso fresco de leche de oveja o de cabra que se presenta enpequeñas porciones aplastadas (N de la T.)

ARTUSI: 663. Pudin de ricotta

300 gr. de ricotta*. 100 gr. de azúcar. 100 gr. de almendras dulces y tres o cuatro amargas. 5 huevos. Aroma de cáscara de limón.

Pelad las almendras en agua caliente y machacadlas muy finas en el mortero con una de las claras de los huevos. Mezclad bien con la ricotta, pasando primero ésta por el tamiz si estuviese muy dura o grumosa.
Añadid el azúcar y los huevos después de haberlos batido a parte y verted la mezcla en un molde para pudin que habréis untado primero con mantequilla y rociado con pan rallado. Cocedlo en el horno o entre dos fuegos en un hornillo y servidlo frío. Puede ser suficiente para seis o siete personas.
 

(*): parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 639. Tarta de ricotta

Esta tarta resulta de sabor parecido al pudin de ricotta nº 663, pero es más delicada y es el dulce que se pone preferentemente en las mesas de las bodas campesinas en Romagna y que, por mérito, propio puede dar muchas vueltas a tantos dulces chapuceros de los pasteleros.

500 gr. de ricotta*. 150 gr. de azúcar. 150 gr. de almendras dulces. 4 ó 5 de éstas amargas. 4 huevos enteros. 4 yemas. Aroma de vainilla.

Se prepara como el mencionado pudin nº 663; pero las almendras, después de trituradas con una clara de huevo, es bueno pasarlas por un tamiz. Untad abundantemente un molde con manteca y revestidlo con una hoja de masa simple, nº 153, y sobre la misma verted la mezcla con un dedo y medio de grosor aproximadamente, cociéndola entre dos fuegos o en el horno.
Recomiendo el calor muy moderado y la precaución de un papel por encima untado con mantequilla, porque la belleza de esta tarta es que quede cocida en blanco.
Cuando esté bien fría cortadla en forma almendrada de modo que cada porción tenga su masa simple debajo, la cual se come o no según el gusto de cada uno, pues se usa con un único fin de ornamento y limpieza.
Será suficiente para doce o más personas.


(*): parecida al requesón (N. de la T.)