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ARTUSI: 578. Tarta ricciolina I ; Pamela Cocconi y el "horno de campo"


"LA MEZZALUNA O LUNETTA È UN TIPO DI COLTELLO USATO IN CUCINA E SERVE NELLA PREPARAZIONE DEGLI ALIMENTI PER TRITURARE O SMINUZZARE. IL NOME DERIVA DALLA FORMA RICURVA DELLA LAMA, CHE VA IMPUGNATA DAI MANICI ALLE DUE ESTREMITÀ SUPERIORI E USATA SUL TAGLIERE CON UN MOVIMENTO ALTALENANTE IMPRESSO CON DUE MANI. OGGI, È UNO STRUMENTO POCO UTILIZZATO, SOPPIANTATO DA ELETTRODOMESTICI ELETTRICI COME I MACININI, I FRULLATORI O I ROBOT DA CUCINA" Pamela Cocconi -Vale la pena visitar su web.
(La media luna es un tipo de cuchillo usado en cocina y sirve en la preparación de los alimentos para triturar o picar, el nombre le viene de la forma curva de la lama, que va agarrada con las manillas en ambos extremos superiores y se usa en el obrador con un movimiento alterno impulsado con las dos manos. Hoy es un instrumento poco utilizado, sustituído por electrodomésticos eléctricos como la trituradora, la batidora o los robots de cocina)


Os describo la tarta ricciolina con dos recetas distintas porque la primera, habiéndosela hecho hacer estando yo presente a un cocinero de profesión, pensé en modificarla de manera que quedase más elegante de aspecto y de gusto más delicado.

120 g de almendras dulces con alguna amarga peladas. 120 g de azúcar. 70 g de acitrón*. 60 g de mantequilla. Cáscara de limón.

Se mezclan dos huevos con harina y se hacen tallarines iguales a esos más finos que se cocerían para hacer sopa con menestra.
En un ángulo de la tabla se hace un montón con las almendras, con el azúcar, con el limón confitado cortado a trocitos y con la cáscara de limón rayada y este montoncito, sirviéndose de la media luna y del rodillo, se machaca y tritura hasta reducirlo menudo como los granos de trigo. Se coge entonces un molde de cobre y así, al natural, sin untarlo, se comienza a extender en medio del mismo, si es grande, una capa de tallarines y se condimentan con los ingredientes de arriba, se extiende otra capa de tallarines y se condimenta otra vez, repitiendo la operación hasta que no quede nada y procurando que la tarta quede redonda y de al menos dos dedos de grosor.
Cuando esté así preparada se vierte por encima la mantequilla diluida sirviéndose de un pincel para untarla bien en la superficie y para que la mantequilla penetre por igual en todas partes.
Se cuece al horno o en el horno de campo**, incluso para ahorrar carbón puede servir sólo con la tapa de éste. Se espolvorea abundantemente con azúcar lustre cuando está caliente y se sirve fría. 


(*): acitrón, o cidra confitada, elaborado con la cáscara de una especie de limón de jardín, grande, dulce y de cáscara gruesa (N. de la T.)

(**): El llamado horno de campo eran aquellos que se usaban en una época en las segundas casas, funciona apoyado en el fogón de gas que alcanza más de 200 grados: + info en La Confraternità della Pizza




ARTUSI: 581. Tarta de merengue


Haced la mitad de las cantidades de una masa quebrada del nº 589, receta A. Haced una crema con las siguientes proporciones:

4 dl. de leche. 60 gr de azúcar. 30 gr de harina. 3 yemas de huevo. Aroma de vainilla.

Tomad 100 gr de bizcocho y cortadlo en lonchas del grosor de medio centímetro. Servíos de un molde de cobre de tamaño medio, untadlo con mantequilla y cubridle el fondo con una hoja de la masa; después superponed alrededor de ésta un borde de la misma masa de un dedo de ancho y dos de alto, y para pegarlo bien, mojad la vuelta de agua con los dedos. Después de haberle hecho al molde este armazón, cubrid la masa del fondo con la mitad de las lonchas del bizcocho mojadas lijeramente en rosolí de cidra*.
Sobre las mismas extended la crema y cubrid ésta con el remanente de las lonchas de bizcocho igualmente salpicadas de rosolí. Ahora montad con las varillas dos de las tres claras sobrantes de la crema y cuando estén bien sólidas añadidles poco a poco 130 gr de azúcar lustre y mezclad despacio para obtener así el merengue con el cual cubriréis la superficie del dulce, dejando sin cubrir el borde de masa quebrada para dorarlo con la yema de un huevo. Cocedla al horno o en horno de leña y cuando el merengue se haya endurecido cubridlo con una hoja para que no tome color. La tarta desmoldadla fría y espolvoreadla ligeramente con azúcar lustre.
Todo aquel a quien no le sature el dulce, juzgará este plato exquisito.


(*): Rosolí, o licor, de cidra, o limón de jardín, que bien puede sustituirse por un limoncello.

ARTUSI: 604. Panettone Marietta

Marietta es una buena cocinera y tan buena y honesta que merece que yo titule este dulce con su nombre, pues lo he aprendido de ella.

300 gr de harina finísima. 100 gr de mantequilla. 80 gr de azúcar. 80 gr de uva pasa. Un huevo entero y dos yemas. Una pizca de sal. 10 gramos de cremor tártaro. una cucharadita, es decir, 5 gramos escasos de bicarbonato sódico. 20 gramos de acitrón* a trocitos. Aroma de cáscara de limón. Aproximadamente 2 dl de leche.

En invierno, ablandad la mantequilla al baño maría y trabajadla con los huevos; añadid la harina y la leche poco a poco, después el resto menos las uvas y los polvos que pondréis al final; pero antes de verter éstos, trabajad la mezcla durante media hora al menos y reducidlo con la leche a su consistencia, es decir, ni muy líquido, ni muy sólido. Vertedlo en un molde liso más alto que ancho y de doble capacidad paa que al subir no desborde y pueda coger la forma de un pan redondo. Untad las paredes con mantequilla, espolvoreadlo con azúcar lustre mezclada con harina y cocedlo en el horno. Si os sale bien veréis que crece mucho formando en la parte superior una protuberancia agrietada.
Es un dulce que merece ser recomendado porque es mejor todavía que el panettone de Milán que se encuentra en las tiendas, y precisa poca preocupación.


(*): acitrón, o cidra confitada, elaborado con la cáscara de una especie de limón de jardín, grande, dulce y de cáscara gruesa (N. de la T.)

ARTUSI: 608. Masa Magdalena

130 gr de azúcar. 80 gr de harina. 30 gr de mantequilla. 4 yemas de huevo. 3 claras. Una pizca de bicarbonato sódico. Aroma de cáscara de limón.

Trabajad primero las yemas de huevo con el azúcar y, cuando se hayan quedado blanquecinas, añadid la harina y trabajad aún durante más de un cuarto de hora.
Añadid a la mezcla la mantequilla líquida si es invierno, y por último las claras montadas. La harina secadla al fuego o al sol si es verano. A esta masa podéis darle diversas formas, pero tenedla siempre fina y con poco volumen.
Se suele poner en moldes decorados, untados con mantequilla y enharinados, o en una fuente con el grosor de un dedo escaso, cortándola después en cuñas que espolvorearéis con azúcar lustre. Podéis también hacerla con el grosor de medio dedo y pegar las cuñas de dos en dos con conserva de fruta.

ARTUSI: 614. Offelle de mermelada


Molde de las Offelle de Mermelada

La palabra offella, en este significado, es del dialecto romagnolo(1) y, si no me equivoco, también del lombardo, y debería derivarse de la antiquísima offa, (torta, aplastada) hecha de farro y también de algunas otras cosas. Dar l'offa al cerbero(2) es una frase que tiene el mérito de la oportunidad hablando de esos, y hoy día no son pocos, que buscan algunas cargas a fin de tener una forma de recibir y comer de la hacienda pública a cuatro mandíbulas. Pero volvamos a las offelle, que será mejor.

500 gr de manzanas rojas. 125 gr de azúcar. 30 gr de acitrón. Dos cucharaditas de canela en polvo.

Cortad las manzanas en cuatro gajos, peladlas y retiradles el corazón. Cortad estos gajos en lonchas tan finas que podáis ponedlas al fuego en una cacerola con dos vasos de agua, rompiéndolas con el cucharón.
Este tipo de manzana es de carne dura y para cocerla necesita agua; es más, si cociendo quedasen demasiado secas, añadidles un poco más. Esperad que estén deshechas para echar el azúcar y después pobrar si el dulce es justo, porque las frutas, en general, dependiendo de lo maduras que estén, pueden ser más o menos ácidas. Por último, añadid el acitrón a trocitos y la canela.
Servíos de la masa quebrada nº 589 en la cantidad de la receta A, extendedla con el rodillo con el grosor de un escudo y cortadla con el molde redondo y festoneado como el indicado; un disco debajo y otro encima, este último sacado con el rodillo rizado, y en medio la mermelada, humedeciendo los bordes para que se peguen. Dorad las offelle con yema de huevo y mandadlas al horno, espolvoreándolas después con azúcar lustre.


(1): dialecto de Romaña (N. de la T.)
(2): Literalmente Dar la torta a Cerbero, el can (N. de la T.)

ARTUSI: 624. Tortelli de garbanzos



Aquí tenéis un plato que se suele hacer en cuaresma.

300 gr. garbanzos secos (digo secos porque en Toscana suelen encontrarse remojados en el agua del bacalao).

Ponedlos por la noche en remojo en agua fresca y por la mañana añadidles 7 u 8 castañas pilongas y ponedlas al fuego con agua también fresca dentro de una olla de barro [con 3 gramos de carbonato de sodio ligado en un poco de agua. A esto la gente lo llama el secreto y sirve para facilitar la cocción de los garbanzos]*.En lugar del carbonato de sodio puede utilizarse la rannata.
La noche anterior poned los garbanzos en un recipiente cualquiera, cubridle la boca con un paño donde habréis puesto una palada de cenizas; haced pasar agua hirviendo a través de las mismas hasta que los garbanzos queden cubiertos y por la mañana, retirados de la rannata, antes de ponerlos al fuego, lavadlos bien con agua fresca. Cuando estén cocidos, retiradlos secos y pasadlos por la estameña aún calientes, hirviendo, junto a las castañas; y si a pesar del secreto o la rannata, hubieran quedado duros por la calidad del agua, trituradlos en el mortero. Cuando los tengáis pasados, condimentadlos y agraciadlos con un poco de sal, con sapa(1) en la cantidad necesaria para hacer la mezcla algo blanda, medio frasco de mostaza de Savignano, o de la descrita en el nº 788, 40 gramos de acitrón picado, un poco de azúcar, si la sapa no los hubiera endulzado bastante, y dos cucharaditas de canela en polvo. A falta de caballos, se hace trotar a los asnos, se buscan sustitutos; y en este caso, si os faltara la sapa y la mostaza (la mejor para mi gusto es esta de Savignano, en Romagna), se sustituye la primera con 80 gramos de azúcar y la segunda con 7 gramos de mostaza en polvo disuelta en el agua caliente de los mismos garbanzos.
Ahora pasamos a la pasta para cerrarlos, en merito de la cual podéis serviros de la de los Harapos nº 595, la mitad de las cantidades de la receta, o de la siguiente:

270 gr de harina. 20 gr de mantequilla. 15 gr de azúcar. 1 huevo. Unas 3 cucharadas de vino blanco, o marsala. Una pizca de sal.

Haced una plancha de un grosor aproximado de medio escudo y cortadla con el molde redondo festoneado del nº 614. Haced que en los discos el relleno abunde y tendréis, uniendo las solapas, los tortelli en forma de cuarto de luna. Freídlos en manteca o en aceite y cuando estén templados espolvoreadlos con azúcar lustre.
Con el caldo  de los garbanzos  podéis hacer una sopa o cocer en él, como se hace en Toscana, las tiras de pasta restante.
Estos tortelli quedan tan ricos que nadie podrá adivinar que son de garbanzos.




(1): Arrope toscano (N. de la T.)

[*]: Hábito actualmente desaconsejado y prohibido por las autoridades sanitarias, cosa que obviamente no sucedía hace dos siglos, pero, además, cabe añadir que innecesario tratándose de unos buenos garbanzos de calidad y en este caso en España podemos presumir de destacar por ello (Nota del caracol).

ARTUSI: 595. Harapos

240 gr de harina. 20 gr de mantequilla. 20 gr de azúcar en polvo. 2 huevos. 1 cucharada de aguardiente. Una pizca de sal.

Haced con estos ingredientes una masa bastante sólida, trabajadla muchísimo con las manos y dejadla un poco en reposo, enharinada y envuelta en un paño.
Si os quedara blanda como para no poderla trabajar, añadid más harina.
Haced una plancha del grosor de un escudo, y con el cuchillo o con la rueda dentada, cortadla en tiras de un palmo de largas y de dos o tres dedos de anchas. Haced en estas tiras alguna incisión para replegarlas o cruzarlas o arrugarlas cuando vayan a la sartén (donde en la grasa, aceite o manteca, deben flotar) con formas extrañas. Espolvoreadlas con azúcar lustre cuando estén templadas. Con estas cantidades se hace un gran plato. Si el pan dejado en reposo hubiese formado una costra, volvedlo a trabajar.

ARTUSI: 609. Pizza a la napolitana

Masa quebrada mitad de la receta A del nº 589, o toda la receta B del mismo número.

150 gr de ricotta*, 70 gr de almendras dulces con tres amargas, 50 gr de azúcar, 20 gr de harina, 1 huevo y una yema, aroma de cáscara de limón o de vainilla, medio vaso de leche.




Haced una crema con la leche, con el azúcar, con la harina, con el huevo entero indicado arriba y cuando esté cocida y todavía hirviendo añadid la yema y dadle el aroma. Añadid entonces a la crema la ricotta y las almendras peladas y trituradas muy finas. Mezcladlo todo y rellenad con ello la masa quebrada dispuesta para tarta, y es decir entre dos hojas de la misma horneada por encima y dorada con yema de huevo. Se entiende ya que debe cocerse en el horno, servirse fría y espolvoreada de azúcar lustre. A mi me parece que éste resulta un postre de gusto exquisito.


(*): parecida al requesón (N. de la T.)

ARTUSI: 589. Masa quebrada

Os describo tres recetas diferentes de masa quebrada para dejaros a vosotros la elección según el uso que le deis; pero como la más fina os recomiendo la tercera para las tartas.

RECETA A:

500 gr. de harina. 120 gr. de azúcar blanco. 180 gr. de mantequilla. 70 gr. de manteca. 2 huevos enteros y una yema.

RECETA B:

250 gr. de harina. 125 gr. de mantequilla. 100 gr. de azúcar blanco. 1 huevo entero y una yema.

RECETA C:

270 gr. de harina. 115 gr. de azúcar. 90 gr. de mantequilla. 45 gr. de manteca. 4 yemas de huevo. Aroma de cáscara de naranja.

Si queréis sacar la masa quebrada sin desesperar, triturad muy fino el azúcar (yo utilizo azúcar lustre) y mezcladlo con la harina; y la mantequilla si está dura, reblandecedla antes, con una mano mojada sobre la mesa. Cuidad que la manteca, es decir la grasa de cerdo, no esté rancia.
Haced con todo una masa manejándolo lo menos posible, que si no se os quema, como dicen los cocineros; por eso, para amalgamarla, mejor servirse primero de la lama de un cuchillo. Si os resultase cómodo haced incluso esta masa un día antes, que cruda no sufre, y cocida mejora con el tiempo porque manteca mejor.
Al usarla para pasteles, tartas, tartaletas, etc., estirarla primero con el rodillo liso y después, para embellecerla, trabajad con el estriado la parte que debe estar por encima, dorándola con yema de huevo.
Si utilizáis azúcar lustre la sacaréis mejor*. Para trabajarla menos, si quedan restos para pasteles juntadlos con un chorrito de vino blanco o de marsala, que sirve también para hacer la masa más mantecada.


(*): Desde El caracol recomendamos reducir la cantidad de azúcar en un 20% si se trabaja con azúcar lustre.

ARTUSI: 617. Crocante

 almendras

120 gr de almendras dulces. 100 gr de azúcar.

Pelad las almendras, separad los lóbulos, es decir las dos partes que están naturalmente unidas, y cortad cada uno de los lóbulos en lonchas transversales o a lo largo, como más os guste. Poned estas almendras así cortadas al fuego y secadlas hasta el punto de hacerles tomar un color amarillento, pero sin tostarlas.
En tanto, poned el azúcar al fuego en una cacerola preferiblemente sin estaño y cuando esté perfectamente líquido, verted dentro las almendras bien calientes, y mezclad. Aquí procurad echar una palada de cenizas sobre las brasas, para que el crocante no amargue, pasando de cocción, cuyo punto preciso se conoce por el color canela que toma el crocante.
Entonces vertedlo en un molde cualquiera, untado primero con mantequilla o aceite, y sujetándolo con un limón contra las paredes, extendedlo todo lo fino que podáis. Desmoldadlo frío y si esto os resulta difícil, poned el molde en agua hirviendo. Se suele también secar las almendras al sol, trituradlas finas con la media luna, añadiendo un trozo de mantequilla cuando estén en el azúcar.

"El espíritu del caracol" (Taller de Artusi: Menú para fiestas, 2010)

Voy a ser fiel al "espíritu del caracol", describiendo una de mis últimas experiencias con la cocina de Artusi. He realizado un taller con un grupo de amigos a los que les he ido cocinando el siguiente menú para que tomen ideas para sus fiestas. Y cual es el "espíritu del caracol", pues leer e interpretar..., sin más palabras que las justas, que ya se sabe lo del buen entendedor...

Taller de Artusi:
MENÚ PARA FIESTAS (2010)

· Sopa rellena (versiones)

Entrantes:
· Bacalao Monteblanco (versiones)

Fiambre:
· Lengua escarlata (para sorprender con sencillez)
ó
Pastel de liebre (para impresionar con virtuosismo)

· Pescado marinado en vinagre y sapa
en Ensalada
(salmón, lenguado, o anguila)

· Lomo asado en leche con salsa trufada
(de cerdo ibérico, de ternera lechal)
ó

Postres:
· Zorama
(helado marmorizado)
· Milhojas de mazapán

El menú está elaborado a partir de “La Ciencia en la cocina y el Arte de comer bien” del cocinero toscano Pellegrino Artusi (s. XIX). Todos los participantes reciben un dossier con las recetas traducidas impresas. Se asiste a la elaboración de las recetas y sus preparaciones necesarias (arrope, salsa trufada, especias finas, mazapán...). Se dan ideas para su emplatado y se degustan.
 
Aproximadamente la mitad de las recetas de las que se compone el menú las había traducido ya y las tenía en el blog desde hace meses (están enlazadas), las otras las traduje específicamente para el taller y las comparto aquí abajo. Confieso que, en el taller, la única preparación que hemos evitado ha sido la masa de hojaldre (hemos sido prácticos), pero no me he resistido a compartir la traducción de la receta en "La Ciencia en la cocina y el Arte de comer bien"... Solo quiero añadir una cosa: ¿conocéis esa sensación después de un servicio en el que todo ha ido bien? ¡Qué agusto que me he quedado...!
La selección de las recetas obedecía a estas ideas de principio, que fuese un menú asequible tanto económicamente como de complejidad en la elaboración y en la obtención de los ingredientes, que contuviese técnicas poco conocidas y que dieran a conocer la singularidad del autor y su texto.
Para esta nueva entrada del blog, he querido superar estas ideas y proponer dos elaboraciones complejas del Artusi como opciones, me refiero al Chuletón de buey relleno asado (cuya traducción compartiré en el siguiente post a éste) y al Pastel de liebre  (recientemente traducido en el post anterior) al cual complementaré en nuevos post con las recetas en él referidas, como ha venido siendo mi habitual forma de trabajo. Esta última receta contiene esos viejos sabores de una época ya olvidada y que vale la pena rememorar en ocasiones especiales, ¿no?
· ARTUSI: 372. Pastel de liebre

· ARTUSI: 551. Cerdo asado en leche (del capítulo “Asados”)

Coged un trozo de lomo de cerdo de aproximadamente 500 gramos, saladlo y ponedlo en una cacerola con 2 ½ decilitros de leche. Cubridlo y hacedlo hervir despacio hasta que se haya consumido la leche, entonces subid el fuego para dorarlo y, obtenido esto, colad la grasa y retirad la pieza de carne para añadir en esos grumos de leche coagulada un chorro de leche fresca.

Mezclad y llevadlo a ebullición, y utilizadlo para untar lonchitas de pan, un poco tostadas, para servirlas de guarnición al cerdo cuando lo mandéis caliente a la mesa. Cocinado así el cerdo queda de gusto delicado y no es pesado.

· ARTUSI: 136. Salsa trufada (del capítulo “Salsas”)

Haced un picadillo muy triturado con un trocito de cebolla como una nuez de grande, medio diente de ajo y un poco de perejil. Ponedlo al fuego con 20 gramos de mantequilla y cuando haya tomado color añadid dos dedos de marsala o de vino blanco en el cual habréis desleído antes una cucharadita colmada de harina. Condimentad la salsa con una pizca de sal, una de pimienta y una de especias y removedla constantemente con el cucharón.

Cuando la harina haya ligado, añadid un poco de caldo y después echad en esta salsa lonchas finísimas de trufa. Dejadla todavía un momento al fuego y utilizadla para acompañar chuletas de ternera fritas, bistecs u otra carne asada.

Os advierto que el vino, como condimento, no se lleva bien con todos los estómagos.


· ARTUSI: 774. Zorama (helado marmorizado) (del capítulo “Helados”)

Si os apetece hacer un helado, marmorizado en blanco y negro, esta es la manera:
Primeramente poned en remojo en agua fresca tres hojas de cola de pescado y entretando preparad una crema con:

100 gr. de azúcar. 80 gr. de chocolate en polvo. 3 yemas de huevo. 3 dl. de leche.

 Cuando esté fría añadidle las tres claras montadas y después 150 gramos de nata montada, como la que preparan los lecheros, mezclando de manera que el blanco de ella aparezca esparcido aquí y allá. Después disolved al fuego en un chorro de agua las tres hojas de cola de pescado y este líquido así caliente esparcidlo sobre la mezcla removiendo. Entonces vertedlo en el molde de helados o en otro vaso mojado con licor y cerrado herméticamente, teniéndolo durante tres o cuatro horas rodeado y cubierto con mucho helado mezclado con sal.

Puede ser suficiente para ocho personas.

· ARTUSI: 566. Milhojas de mazapán (del capítulo “Pastelería”)

Haced una masa de hojaldre con las proporciones y cantidades del nº 154.

Cuando esté extendida, cortadle dos grandes círculos del tamaño de un plato común, con grandes festones en los bordes.

Encima de uno de ellos, dejando un poco de margen, extended la masa del mazapán del nº 579, que debería quedar con una altura de un centímetro aproximadamente; después superponedle el otro círculo de masa de hojaldre, uniendo los bordes con un dedo mojado en agua. Dorad la superficie del hojaldre con yema de huevo, cocedla al horno o en un horno de leña y después espolvoreadla con azúcar lustre. Esta cantidad será suficiente para siete u ocho personas y veréis cómo este dulce será muy apreciado por su delicadeza.

· ARTUSI: 154. Masa de hojaldre (del capítulo “Masas y rebozados”)

La belleza de esta masa está en que, al subir, se deshoje bien y quede ligera, por lo tanto es de difícil factura para quien no tenga mucha práctica. Sería necesario verla hacer a un maestro capaz; pero no obstante procuraré enseñárosla lo mejor posible, si soy capaz.

200 gr. de harina fina o de Hungría. 150 gr. de mantequilla.

O si no:

300 gr. de harina. 200 gr. de mantequilla.

Trabajad en invierno la harina con agua caliente, pero no hirviendo; sal al punto, una cucharada de aguardiente y una nuez de mantequilla, retirándola de los mencionados 150 ó 200 gramos. Cuando tengáis formado un pan no demasiado sólido ni demasiado ligero, trabajadlo muchísimo, media hora por lo menos, primero con las manos, después tirándolo con fuerza contra la mesa de trabajo. Haced un pan rectangular, envolvedlo en un paño y dejadlo un poco en reposo. Entretanto trabajad la mantequilla, si está dura con una mano mojada en agua sobre la mesa de trabajo para dejarla pastosa y tierna por igual; después formad un pan como el de la harina y echadlo en un cántaro de agua fresca. Cuando la masa haya reposado retirad la mantequilla del agua, secándola con un paño y enharinándola muy bien.
Estirad la masa con el rodillo solo lo necesario para envolver la mantequilla dentro del pan. Ésta se pone en el medio y se le echan encima los lados de la masa uniéndolos con los dedos y procurando que se adhiera a la mantequilla por todas partes de manera que no quede aire entremedias.
Comenzad entonces a estirarla primero con las manos, después con el rodillo reduciéndola la primera vez todo lo que podáis, cuidando de que no se salga la mantequilla. Si esto ocurre echad enseguida, donde aparezca la mantequilla, un poco de harina y espolvoread también a menudo la mesa de trabajo y el rodillo para que la masa se deslice y se extienda debajo de éste. A continuación de la primera extensión, plegad la masa en tres, como estarían tres hojas superpuestas y de nuevo extendedla con un discreto grosor. Esta operación repetidla durante seis veces en total, dejando de gesto en gesto reposar la masa durante diez minutos. A la última, que sería la séptima, plegadla en dos y reducidla al grosor que se necesite, es decir, algo menos de un centímetro.
Efectuado este último pliegue, procurad dar a la masa, cada vez que la tiréis, la forma rectangular, tres veces más larga que ancha, y si apareciesen burbujas, por el aire que haya quedado, agujereadlas con un alfiler.
Mejor que una mesa común de trabajo, serviría una tabla de mármol que es más fría y más lisa.
En verano es necesario el hielo, tanto para endurecer la mantequilla antes de trabajarla, como para estirar mejor la masa, lo cual se consigue pasando el hielo, cuando sea necesario, sobre la masa misma dentro de un paño muy fino o, mejor puesta entre dos platos cubiertos de hielo. Con la masa de hojaldre se hacen, como sabéis, los vol-au-vent, los pasteles con mermelada o conserva, y tartas rellenas de mazapán. Si queréis hacer pasteles para entremeses, entonces rellenadlos con un picadillo delicado de carne, higaditos y mollejas; pero de todas las formas estas masas van doradas con yemas de huevo en la superficie pero no en los bordes para no impedir que suban. Si se usan para dulces, espolvoreadlas calientes con azúcar lustre.

· ARTUSI: Mazapán (extracto de la receta nº 579 del capítulo “Pastelería”)

120 gr. de almendras dulces, peladas, con tres amargas. 100 gr. de azúcar. 15 gr. de mantequilla. 15 gr. de naranja confitada. Una yema de huevo.

Triturad en el mortero las almendras con el azúcar, añadid después la naranja a trocitos, y con la mantequilla, la yema de huevo y una cucharada de agua hacedlo todo una masa.




ARTUSI: 568. Bizcochos crujientes I (Carquiñoles)

500 gr. de harina. 200 gr. de azúcar fino. 120 gr. de almendras dulces enteras y peladas mezcladas con algún piñón. 30 gr. de mantequilla. Una pizca de anís. 5 huevos. Un poco de sal.

Dejad para el final las almendras y los piñones para añadirlos después y mezclad todo con cuatro huevos, teniendo así siempre ocasión de utilizar el quinto, si es necesario, para formar una masa algo blanda. Haced cuatro panes de un dedo de grosor y anchos como una mano; colocadlos en una fuente untada con mantequilla y enharinada, y doradlos por la parte superior. No cocerlos mucho para poderlos cortar en lonchas, lo que se podrá hacer mejor al día siguiente, que la corteza reblandece. Volved a meter las lonchas en el horno para tostarlas un poco por las dos partes, y aquí están los bizcochos crujientes.

ARTUSI: 563. Savarín

En honor quizá de Brillat-Savarin fue aplicado a este dulce tal nombre.
Contentémonos entonces con llamarlo a la francesa, y con recomendarlo por su generosa y elegante forma; para obtenerla se necesita un molde de forma redonda, con agujero en el centro, convexo en la parte externa y de capacidad doble a la de la masa que debe entrar.

180 gr. de harina de Hungría* o finísima. 60 gr. de mantequilla. 40 gr. de azúcar. 40 gr. de almendras dulces. 2 decilitros de leche. Huevos, dos yemas y una clara. Una pizca de sal. Levadura de cerveza como un huevo pequeño.

Huntad el molde con mantequilla fría, espolvoreadlo de harina común mezclada con azúcar lustre y esparcir en el fondo del mismo las almendras peladas y cortadas en lonchas cortas. Si las tostais haréis mejor.
Templad y emplasteced la levadura con un chorro de la leche templada y con una buena pizca de la harina de Hungría para hacer un pan pequeño que pondréis a levar como el del Babà número 565.
Poned el resto de la harina y los otros ingredientes menos la leche que se añade poco a poco en un cuenco, y comenzad a trabajarlos con el cucharón; después añadid la levadura y cuando la masa esté trabajada de modo que se separe del cuenco, vertedla en el molde sobre las almendras. Entonces ponedlo a levar en un lugar un poco templado y bien resguardado del aire, procurando que para esta segunda levada pasen cuatro o cinco horas.
Cocedlo en horno común u horno de leña y entretanto preparad la siguiente mezcla: haced hervir 30 gramos de azúcar en dos dedos, de vaso, de agua y cuando lo hayais reducido a sirope denso, retiradlo del fuego y, cuando esté frío, añadid una cucharadita de azúcar avainillado y dos cucharadas de ron o de kirsch; después desmoldad el savarín y así caliente, con un pincel pintadlo todo con este sirope, hasta que se acabe. Servid el dulce caliente o frío a gusto.
Esta cantidad, aunque pequeña, puede ser suficiente para cinco o seis personas. Si véis que la mezcla quedase demasiado líquida con toda la medida de la leche, dejad de añadir un poco. Se puede hacer también sin las almendras.

(*): La harina de Hungría es harina de grano finísimo, lo que hoy conocemos como harina fina de repostería (N. de la T.)

ARTUSI: 631. Pastelitos de masa beignet*

 150 gr. de agua. 100 gr. de harina. 10 gr. de mantequilla. 3 huevos y una yema. Sal, a gusto.

Cuando hierva el agua añadid la harina toda de golpe y, removiendo en seguida, añadid la mantequilla y tenedlo en el fuego durante 10 minutos, sin parar de mover. Debe quedar una pasta dura que extenderéis con un grosor de un dedo y trituraréis en el mortero junto con un huevo para ablandarla. Hecho esto, ponedla en una vasija para trabajarla con cucharón añadiendo los otros huevos uno a uno, montando las claras. No os canséis de trabajarla hasta que no se haya reducido como un ungüento; dejadla en reposo durante alguna hora, y entonces ponedla a cucharadas (que deben salir diez o doce) en una bandeja untada con mantequilla.
Batid una yema de huevo con un poco de clara para que quede más suelta, doradlos y alisarlos con un pincel (aunque este suplemento no es necesario), después metedlos en un horno que esté bien caliente. Cuando estén cocidos hacedles con la puntilla una incisión de un lado, o en forma de medio círculo por la parte inferior, para rellenarlos de crema o de conservas de fruta, espolvoreadlos con azúcar lustre y servidlos.
Os advierto que cuando trabajéis masas que deben crecer, el cucharón en vez de girarlo en redondo es mejor moverlo de abajo hacia arriba.

* 'Choux' (N. de la T.)

ARTUSI: 570. Bastoncillos crujientes

150 gr. de harina. 60 gr. de mantequilla. 60 gr. de azúcar lustre. Un huevo. Cáscara de limón rallada.

Haced una pasta sin amasarla demasiado, después alargadla fina para poder obtener dos docenas de bastoncillos de unos diez centímetros de largo que coceréis en horno de leña, en una bandeja sin preparación alguna. Se pueden acompañar con el té o con vino dulce.

ARTUSI: 575. Brioches

300 gr. de harina de Hungría*. 150 gr. de mantequilla. 30 gr. de levadura de cerveza. 20 gr. de azúcar. 5 gr. de sal. 6 huevos.

Atemperad la levadura de cerveza con agua templada en la cuarta parte de la harina; formad un bollito redondo y consistente, hacedle un corte en cruz y ponedlo a fermentar en un lugar templado dentro de una cacerolita con un velo de harina debajo. A la harina que queda hacedle un agujero en el centro, poned el azúcar, la sal y un huevo, y con los dedos mezclar estas tres cosas, después añadid la mantequilla a trocitos y comenzad a trabajar la harina, primero sirviéndoos de la lama de un cuchillo y después de las manos, para formar una pasta que pondréis en una fuente para trabajarla mejor.
Unid a ésta el bollo de levadura, cuando haya crecido el doble, y sirviéndoos de las manos para trabajarlo mucho, añadid los otros huevos uno a uno.
Después la fuente ponedla en un lugar templado y bien cerrado, y cuando la mezcla haya fermentado reservadla y con ella rellenad por la mitad unos veinte moldes estriados, que antes habréis untado con mantequilla o manteca y espolvoreado con harina mezclada a la mitad con azúcar lustre.
Volved a ponerlos a fermentar, después doradlos y cocedlos en el horno o en el horno de leña.


*La harina de Hungría es harina de grano finísimo, lo que hoy conocemos como harina fina de repostería (N. de la T.)

ARTUSI: 635. Lenguas de gato

Son pastas para el té, cogidas de una receta que viene de París.

100 gr. mantequilla, 100 gr. de azúcar fino, 100 gr. de harina de Hungría*, una clara de huevo.
Poned en un recipiente la mantequilla al natural y comenzad a trabajarla con un cucharón; después añadid el azúcar, luego la harina y por último la clara de huevo, trabajando la masa hasta conseguir una pasta homogénea. Ponedla en la manga con una boca redonda o cuadrada de alrededor de un centímetro, y puntead en una bandeja para el horno, untada ligeramente con mantequilla, formas de un dedo de largo, colocándolas distantes porque calentándose ensanchan. Cocedlas en horno de leña con calor moderado. Con esta dosis obtendreís unas cincuenta.

(*): La harina de Hungría es harina de grano finísimo, lo que conocemos como harina de repostería (N. de la T.)
Comentario del caracol:) las lenguas de gato están cocidas cuando el borde de 
la galleta toma un color tostado y es de unos cinco milímetros.