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ARTUSI: 113. Tostas variadas

El pan que mejor se presta para estas tostas es el blanco fino, de molde, al estilo inglés. A falta de éste, usad pan de un día, con mucha miga, y recortadlo en lonchas cuadradas, de un centímetro de grosor, che untaréis con las siguientes mezclas reducidas como a un ungüento:

TOSTAS DE CAVIAR. La misma cantidad de caviar que de mantequilla mezclados; y si el caviar está duro trabajadlo un poco al fuego, con un cucharón, a fuego moderado. Si en lugar de la mantequilla queréis usar aceite, añadid alguna gota de zumo de limón y mezclad bien los tres ingredientes.

TOSTAS DE ANCHOAS. Lavad las anchoas y quitadle la raspa y las espinas; después trituradlas con la media luna, añadid mantequilla en proporción, y aplastad la mezcla con la lama de un cuchillo de mesa para reducirlo en una masa homogénea.

TOSTAS DE CAVIAR, ANCHOAS Y MANTEQUILLA. Utilizaría las siguientes proporciones, salvo que se modifiquen según el gusto:

60 gr de mantequilla. 40 gr de caviar. 20 gr de anchoas.

Haced una mezcla de todo y trabajadlo para reducirlo fino y suave.

Bacalao Monteblanco (P. Artusi) según El Caracol Picante.

Esta receta es un delicioso antipasto propuesto en el capítulo dedicado a los entrantes de La Ciencia en la cocina y el Arte de comer bien, de Pellegrino Artusi. En El Caracol Picante, hemos recurrido a la muy utilizada endivia en los aperitivos para que le aporte ese fresco crujiente que hemos considerado my oportuno. Hemos adornado, siguiendo las indicaciones del maestro con láminas muy finas de trufa, con caviar, y en el centro hemos puesto una sal de jamón, ¿qué tal también con una salsa de pimiento rojo asado...? Desde "el caracol" os recomendamos que probéis esta receta de bacalao, que muy bien puede utilizarse también como farsa de unos pimientos, unos crêpes o sobre unas tostas.

Bacalao Monteblanco, según El Caracol Picante.

La Ciencia en la cocina y el Arte de comer bien, Pellegrino Artusi: ENTRANTES (Índice)

Entrantes o antipasto son propiamente esas cositas apetitosas que se ponen para comerlas o después de la menestra, como se hace en Toscana, lo cual me parece de lo más razonable, o antes, como suele parcticarse en otras partes de Italia. Las ostras, los embutidos, tanto fiambres, como jamón, salami, mortadela, lengua, como salazones: anchoas, sardinas, caviar, mojamas (que son los lomos salados del atún), etc., pueden servir como entrantes tanto solos como acompañados de mantequilla. Además de esto, las tostas que os describo aquí abajo, sirven muy bien a esta finalidad.

108. Tostas de alcaparras
109. Tostas de trufas
114. Sandwiches
117. Tostas floridas

ARTUSI: 116. Tostas de bazo

120 gr. de bazo de carnero. 2 anchoas. 

Retirad la piel del bazo y cocedlo con mantequilla y jugo de carne. A falta de esto servíos de un picadillo de poca cebolla, aceite, mantequilla, sal; pimienta y especias para condimento.
Triturad después bien finos estos ingredientes junto con las anchoas, volvedlo a poner al fuego en la salsa que queda, añadiendo una cucharilla de pan rallado para ligarlo, y, sin hacerlo cocer más, untad con ello unas lonchas de pan, secadas antes al fuego sin tostar y untadas con mantequilla.

ARTUSI: 115. Tostas de higaditos y anchoa

2 higaditos de pollo. 1 anchoa.

Coced los higaditos en mantequilla y cuando la hayan absorbido mojadlos con caldo; añadid una pizca de pimienta. Cuando estén cocidos trituradlos finos junto con la anchoa lavada y limpia, después volved a poner el picadillo en la sartén donde han sido cocidos los higaditos, añadid otro poco de mantequilla, calentad la mezcla al fuego sin hacerlo cocer, y untad con ella unas lonchas de miga de pan fresco.

ARTUSI: 111. Tostas de higaditos de pollo con salvia


 salvia

Haced un picadillo con poquísima cebolla y jamón veteado. Ponedlo al fuego con un trocito de mantequilla y cuando esté bien dorado echad los higaditos triturados finos junto con unas hojas de salvia (cuatro o cinco para tres higaditos serán suficientes). Condimentadlos con sal y pimienta y, cuando hayan consumido el líquido, añadid otro poco de mantequilla y ligadlos con una cucharadita de harina; después mojadlos con caldo para cocerlos, pero antes de retiradlos del fuego añadid tres o cuatro cucharaditas de parmesano rallado y probad si están bien condimentados. Las tostas preparadlas de miga de pan firme, de poco menos de un centímetro de grosor y untadlas generosamente por un solo lado con la mezcla cuando no siga cociendo. Después de algunas horas, que podréis servirlas, solas o como guarnición de un asado, batid un huevo mezclado con un chorrito de agua y, cogiendo las tostas una a una, hacedlas tocar la harina sólo por la parte de la mezcla, después sumergirlas en el huevo y echadlas a la sartén por la parte untada con la mezcla.

ARTUSI: 110. Tostas de higaditos de pollo

                        perejil y cebolletas
 
Sabed ya que a los higaditos se les quita la vejigilla de la hiel sin romperla, operación ésta que conseguiréis mejor operando dentro de un cuenco de agua.
Poned los higaditos al fuego junto con un picadillo compuesto por una escaloña, y a falta de ésta, por un gajo de cebolleta blanca, un trozo de grasa de tocino de jamón, algunas hojas de perejil, apio y zanahoria, un poco de aceite y de mantequilla, sal y pimienta; pero cada cosa en poca cantidad para no hacer el conjunto picante o muy aromático. A media cocción retirad los higaditos secos y, con dos o tres trozos de hongos secos rehidratados, trituradlos finos con la media luna. Volvedlos a poner al fuego en la mezcla que queda de la media cocción y con un poco de caldo terminad de cocerlos, pero antes de servirlos ligarlos con un poco de pan rallado fino y añadid un poco de zumo de limón.
Os advierto que estas tostas deben estar tiernas, entonces haced la mezcla un poco líquida, o mojad apenas un poco las lonchas de pan con caldo.

ARTUSI: 112. Tostas de becada


Destripad las becadas y reservad las entrañas tirando solamente la extremidad de la tripa que está junto al ano. Unid a las mismas las mollejas sin vaciarlas; alguna hoja de perejil y la molla de dos anchoas por cada tres entrañas. No hace falta sal. Triturad todo muy fino con la media luna, después ponedlo al fuego con un trozo de mantequilla y una pizca de pimienta, mojándolo con jugo de carne. Huntad con esta mezcla lonchas finas de pan cortadas con delicadeza, un poco tostadas y mandad estas tostaditas a la mesa acompañadas de las becadas que habréis asado con alguna ramita de salvia y cubiertas con una loncha muy fina de tocino.

ARTUSI: 118. Bacalao Monteblanco

¡Qué extraña es la nomenglatura de la cocina!
¿Porqué monteblanco y no monteamarillo, como parece por su color cuando este plato ya está hecho? ¿Y los franceses cómo han podido, haciendo alarde de una traducción de lo más valiente, estirar el vocablo correspondiente en Brandade de morue? Brandade, dicen ellos, deriva de blandir*, mover, batir, vibrar una espada, una alabarda, una lanza y armas similares, y, en efecto, aquí se blande; ¿pero, qué? Una pobre cuchara de madera ¡No puede negarse que los franceses no sean ingeniosos en todo! Sea como fuere, es un plato que merece toda vuestra atención, porque el bacalao así tratado pierde su naturaleza trivial y se vuelve en tal modo gentil que puede figurar, como principal o entremés, en una mesa elegante.

500 gr de bacalao carnoso blando. 200 gr de aceite extrafino. 1 decilitro de nata o leche excelente.

La cantidad indicada carente de la raspa, las espinas, de la piel y de los nervios, que se presentan como hilos, quedará en limpio en 340 gr. aproximadamente.
Después de haberlo así preparado, majadlo en el mortero y después ponedlo en una cacerola, junto con la nata, sobre un fuego no muy ardiente, removiendo continuamente.
Cuando haya absorbido la nata o la leche, comenzad a verter el aceite a chorritos, como haríais para la mayonesa, trabajando siempre mucho con el arma blandida, es decir con la cuchara donde se estrecha en la punta y no impacientéis.
Retiradlo cuando os parezca cocido al punto y servidlo frío con una guarnición de trufas crudas laminadas muy finas, o con picatostes de pan frito, o tostaditas de caviar. Si ha salido bien no debe rezumar el aceite cuando está en el plato.
Esta cantidad es suficiente para ocho personas.

*brandire, en italiano (N. de la T.)